|
Escrito por http://pingpongred.blogspot.com
|
|
Miércoles, 08 de Febrero de 2012 23:15 |
Andrés
Moriano Saavedra
Tenía que intentarlo. A lo máximo que me arriesgaba era a un sonrojo
pasajero debido posiblemente a comentarios que bien podría yo, en mi
defensa, atribuir a gente mezquina congregada en torno a críticas
solazosas; por otra parte, tan típicas de por aquí.
Me dispuse, entonces, a elegir la tienda propicia.Entré decidido a
hacer prevalecer mis supuestos derechos no de ciudadano sino de
"prójimo". Ya, ya. Me explico: de semejante al prójimo.
Pantalón y un par de camisas. También, una corbata en el último
momento. Todo muy cuidadosamente colocadito, en la bolsa de publicidad
impresa, por la simpática y entusiasta dependienta.
Tomo la bolsa con mi mano derecha recibiéndola de su mano
izquierda, rápidamente me la cambio a mi mano izquierda. Mi mano
derecha, libre, la extiendo hacia su mano derecha -que esperaba otra
cosa- que estrecho en amistoso gesto que casi me da la oportunidad de
propinarle dos besos. No lo hice, se me antojaba un exceso innecesario.
Después del apretón me dirijo grácilmente hacia la puerta.
Todavía tuve tiempo de mirarla de soslayo para comprobar su mirada
atónita.
Por la acera, su voz me llega a mis atentos oídos. Me volví;
ella, en dos pasos, llegó junto a mí:
- Oiga, no me ha pagado- dice educadamente.
- Perdone, he seguido el ejemplo de Camps en Valencia, pensé yo
que aquí...
-No, no... aquí es usted un paganini más -cambiándole de súbito
el humor- Aquí se paga al contado con billetes o con tarjeta. No
se preocupe que le damos su tique.
¿Qué podía hacer sino atenerme a su razón? Podría haberme negado,
y dejar mi honor en manos de un jurado popular comprensivo. Pagué y
recogí mi tique. Sé que Camps, no. Punto para Camps.
Pero no me rindo, probaré en alguna tienda de moda que sepa
apreciar mi gesto. Tendré que ensayar. Sonrisa blanca, bien rasurado,
traje ceñido, habla ampulosa.
Sigan mi ejemplo, "practiquen Camps", lo mismo tienen suerte.
|